Aceite Coco

El aceite de coco es un tipo de aceite vegetal. También se le denomina manteca de coco. Se obtiene al prensar la carne de dicho fruto, de tal manera que se logra un líquido que contiene un 90% de ácidos grasos. Al ser tan graso, su proceso de oxidación es bastante lento, por lo que se mantiene a temperatura ambiente hasta una duración de 6 meses sin que se ponga rancio. Es por ello que su conservación es muy sencilla y duradera, como podemos comprobar.

Su uso está muy extendido en los países tropicales. En especial en los del sur de Asia como Tailandia, India, Sri Lanka o Filipinas, entre otros. También en Australia, ya que ellos tienen una gran producción de este maravilloso aceite.

Lo utilizan mucho en su gastronomía, ya que tiene muchos usos, para aliños, fritos, etc. Pero el más característico, es el peculiar sabor del curry que se cocina en esas zonas, ya que se lo debe en parte a que se usa aceite de coco para su elaboración. Su especial sabor dulce y parecido al de las almendras lo hace excelente para recetas de pastelería, panadería e incluso para sofritos. Es un excelente aliño, que además de proporcionar un sabor exquisito y diferente, es rico en ácido láurico, un tipo de ácido graso que está presente en la leche materna. Por lo que resulta ideal para reforzar el sistema inmune, ya que es antibacteriano y antiviríco.

También se usa en esta modalidad por sus propiedades beneficiosas para la salud y para el cuidado de la piel y el cabello.

Este aceite es un excelente nutriente natural, y para el cabello es sin duda uno de los mejores. Algunos de los fantásticos usos que tiene son que aporta brillo, acondiciona y ayuda al crecimiento. En la India su uso cosmético para el pelo es de lo más frecuente, siendo utilizado en cada lavado.

Ayuda en la prevención y disminución de la alopecia debido a que al masajear el cuero cabelludo con él, evita que las proteínas necesarias para el desarrollo del cabello se pierdan. Además, equilibra el proceso de crecimiento de este.

Repara las fibras dañadas del pelo, lo protege del calor, de la contaminación, del sol, de los productos químicos, de la sal y del cloro. Todo esto lo convierte en un acondicionador excelente que, además, es totalmente natural.

También tiene efectos fungicidas, por lo que es un remedio ideal para prevenir y eliminar la caspa, los piojos, las liendres y la pediculosis. Para ello, es necesario masajear el cuero cabelludo después de cada lavado.

Con la aplicación en las puntas del cabello, las protege e hidrata, previniendo que se estropeen. De tal manera que quedan nutridas, pero sin que se ensucien las raíces. Las propiedades y beneficios del aceite de coco son muy numerosas. Hay que tener en cuenta que, aunque contenga ácidos grasos saturados, estos son de origen vegetal y no animal, y de cadena media, por lo que el cuerpo los asimila bastante mejor. Por tanto, no son tan perjudiciales y resultan más recomendables en la cocina que aquellos que proceden de grasa animal, por ejemplo, para freír.

Su composición contiene principalmente ácido láurico, además de cáprico, mirístico, palmítico, linoleico y oleico. Además de hierro y otros minerales y vitaminas E y K. Todos ellos hacen de él un estupendo aliado de la salud, siempre y cuando su consumo sea moderado. En ese caso, el beneficio del aceite de coco está comprobado.

Tiene por tanto los siguientes beneficios para la salud: resulta perfecto tanto para el cuidado de la piel como del cabello. Una de sus funciones más importantes es la de estimular el sistema inmunitario, además de poseer propiedades antimicrobianas, antibacterianas y antifúngicas.

Ayuda a prevenir y a aliviar el estrés, ya que es calmante. Además, favorece la digestión, regula el metabolismo y ayuda en la pérdida de peso a aquellas personas que llevan un ritmo de vida activo. Así pues, aumenta el consumo de energía y reduce las ganas de comer.También fue descubierto que los ácidos grasos de este aceite van desde al tracto digestivo directamente al hígado, y no se acumulan como fuente de energía rápida. Por eso, ocurre su transformación en cuerpos cetónicos que pueden resultar terapéuticos para diversas enfermedades cerebrales.

Aunque su consumo en general resulta altamente beneficioso, como todos los frutos, el aceite de coco también posee contraindicaciones. ¡Toma nota!

La principal contraindicación proviene del alto contenido en grasas saturadas que posee. Por tanto, su consumo debe ser bajo y nunca en exceso. Porque entonces puede resultar realmente perjudicial para el organismo. Podría provocar un aumento del colesterol malo, desarrollo del tipo 2 de diabetes, problemas en las arterias y, por tanto, problemas cardíacos. Además de aumento de peso, indigestiones e irritaciones en la mucosa gastrointestinal.

Y no solo eso, también debido a todas las causas anteriores, puede provocar diversos problemas en las articulaciones.

Por último, no hay que olvidar que es un aceite que proviene de un fruto, incluso considerando que se encuentra en la categoría de fruto seco. Por lo que si se prueba por primera vez, mejor que sea solo un poco para asegurar que no se sufre ninguna alergia relacionada.

PASTA DENTRÍFICA CON ACEITE DE COCO

Ingredientes:
3 cucharadas de aceite de coco
3 cucharadas de bicarbonato sódico
½ sobre de stevia en polvo
1 puñado pequeño de hierbabuena

En un frasco colocar las medidas señaladas del aceite de coco, el bicarbonato de sodio y la stevia, mezclar bien hasta que se integren en su totalidad los ingredientes, una vez que se convirtió en pasta añadir la hierbabuena y revolver.

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