Flor de sal

Categoría:
La flor de sal o sal en escamas es un importante ingrediente que podremos usar para dar el toque final a nuestras mejores creaciones culinarias. Es un excelente producto gourmet que dará textura, presencia y sabor a tus platos o tapas.

La flor de sal o sal en escamas se diferencia de otras sales por su forma y estructura plana y no por su composición. Se obtiene mediante la evaporación del agua de una solución salada en una superficie plana. Una vez eliminada el agua, se recogen los cristales de la capa superficial, que tienen forma plana de escama y que pueden alcanzar unos pocos milímetros de tamaño. Estas escamas son muy quebradizas e introducidas en la boca no sólo aportarán sabor a sal sino que además serán agradablemente crujientes. Y es que esta última característica es la que realmente diferencia a la sal en escamas o a la flor de sal de las demás sales: su capacidad de aportar textura crujiente a un bocado. Estas escamas de sal son además muy decorativas, algo que hace que sean un añadido ideal para platos refinados. Este tipo de sal puede obtenerse indistintamente de sal marina o de sal gema (sal de mina). Se puede producir en salinas naturales secadas al sol, donde la flor de sal se “cosecha” con cuidado de la superficie, pero también puede obtenerse más rápidamente por medios más artificiales, usando hornos u otras fuentes de calor. Por dar un ejemplo muy conocido, la sal Maldon se obtiene a partir de agua de mar tratada cuidadosamente en hornos especiales. La sal en escamas suele tener un precio relativamente elevado dado que es costoso producirla en grandes cantidades. Su sabor no tiene por qué ser diferente al de cualquier otra sal y por ello no se suele usar para cocinar. Una vez disuelta en agua, no es diferente de otra sal cualquiera y por ello es más lógico usar para cocinar sales más económicas y reservar la sal en escamas para ser espolvoreada en pequeñas cantidades sobre una tapa o similar. Existen sales en escama con distintos sabores, como por ejemplo ahumadas y de distintos colores, como por ejemplo negra gracias a la ayuda del carbón vegetal. En todos los casos, los fabricantes de estas sales buscan reforzar las características de estas sales como añadido gourmet a un plato que queremos sazonar y cuya estética y textura queremos realzar.

Mejillones con Sal de Azafrán

Ingredientes (para 4 personas):

1 ½ kilos de mejillones
5 echalotes medianos
2 cdas. de sal marina o flor de sal
2 cdtas. de hebras de azafrán
Agua hirviendo c/n
Aceite de oliva c/n
Pimienta c/n perejil
3-4 hojas de laurel seco

Para la sal de azafrán:
1.
 Colocar la sal marina o la flor de sal en un mortero junto con las hebras de azafrán. Agregar más o menos cantidad de hebras de acuerdo al grado de aroma, sabor y color que pretenda en su plato.

2. Machacar hasta disolver ambos en partículas pequeñas.

Conservar aquello que no se utilice en frasco de vidrio tapado herméticamente.

Preparación:
1. Seleccionar los mejillones cerrados y lavarlos bien para quitarles los restos de arena o tierra. Con un cuchillo o con la punta de los dedos, eliminar también el filamento que lleva entre las conchas. Reservar en la heladera hasta el momento de utilizar.

2. Pelar y cortar en brunoise los echalotes.

3. A fuego bajo-moderado, calentar en una sartén 2-3 cucharadas de aceite de oliva con una cucharadita de sal de azafrán, hasta que la especie comience a soltar su aroma y color.

4. Rehogar los echalotes en el aceite especiado. No deben tostarse ni quemarse, sino conservar su color cristalino y claro.

5. Cuando se vuelvan translúcidos, agregar agua hirviendo hasta cubrirlos. Condimentar con otra pizca de sal de azafrán y una pizca de pimienta. Llevar a hervor.

6. Incorporar los mejillones y 3-4 hojas de laurel seco.

7. Tapar y remover, cada tanto, a fin de que los mejillones se distribuyan en forma pareja y se mezclen con los echalotes. Con el calor del fuego comenzarán a abrirse. Aquellos que no lo hagan despues de 5-8 minutos, deberán ser descartados. Retirar del fuego.

8. Servirlos inmediatamente, acompañados de perejil fresco. Espolvorear con los dedos una pizca de pimienta y otra de sal de azafrán sobre la carne de los mejillones.

IMG_5559-BR

 

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Solo los usuarios registrados que hayan comprado este producto pueden hacer una valoración.