Hoja de Lima

También conocida como lima tailandesa, papeda, combava, purut, trúc or chanh sác, entre otros nombres, la lima kaffir o kafir (Citrus hystrix) es el fruto de una planta cítrica originaria del sureste asiático tropical, también muy común en el sureste de China. La planta como tal es un árbol de pequeño tamaño, con una altura media que suele rondar los dos metros, aunque puede llegar hasta los nueve o diez. Se caracteriza sobre todo por sus hojas de color verde intenso y oscuro, muy bonitas y apreciadas cada vez más en la jardinería ornamental, tanto en exteriores como en interior. Son hojas que recuerdan a las de nuestros limoneros pero con una marca distintiva, la curiosa forma doble o bilobulada al crecer en parejas unidas por los extremos. El fruto de la lima es pequeño y presenta forma redondeada, algo más esférica que la lima común, con una piel mucho más rugosa llena de protuberancias que la hacen visualmente menos atractiva. La lima, de hecho, tiene una piel muy gruesa y no resulta una fruta jugosa ya que apenas tiene zumo. Por tanto, la pulpa apenas se utiliza, son las hojas y la piel externa las que se destinan a usos culinarios, cosméticos y medicinales. Como fruta cítrica, la lima kaffir posee un aroma frutal muy fresco, intenso y fragante, con notas florales herbáceas pero al mismo tiempo ácidas y con un ligero fondo amargo, más penetrante en la piel. Aunque se asemeja al sabor del limón o de la lima común, la kaffir tiene una personalidad única muy característica. En la cocina asiática se utiliza tanto la piel fresca del fruto como en su versión seca. Hay que procurar coger solo la parte verde, cuando está en su punto de maduración -se vuelve amarillenta con el tiempo-, sin llegar a la parte blanca, mucho más amarga. Lo más fácil es rallar la piel muy fina, o molerla una vez seca. También se emplea para aromatizar bebidas alcohólicas. Las hojas de lima kaffir tienen una mayor aplicación en la cocina. Se pueden emplear frescas, enteras, cortadas, picadas o machacadas para formar una pasta con otros ingredientes. La hoja fresca es gruesa y algo dura, por lo que habitualmente se añade entera a la cocción de salsas, guisos, sopas o currys. Picada fina también se consume en crudo como aderezo final, normalmente sin el nervio central. Se comercializa fresca, congelada y seca, entera o molida, o como parte de pastas de curry y otras salsas. La medicina tradicional asiática atribuye propiedades beneficiosas a esta planta, empleándose para preparar remedios contra el dolor de estómago o de cabeza. Es también un producto popular en la elaboración de cosméticos y productos de limpieza caseros, pues al parecer tiene propiedades insecticidas y antibacterianas. Las hojas secas de lima kaffir tienen un aroma muy intenso, que embriaga solo con abrir un pequeño bote que contenga pocos gramos. Por eso hay que ser cautelosos en su uso y emplear pequeñas cantidades de la hoja cada vez. Para usarla podemos pensar que es como una hoja de laurel, siempre teniendo en cuenta que su poder aromático es mucho mayor. No es una especia picante pero sí podría acaparar todo el protagonismo de un plato, mitigando los demás sabores. Una o dos hojas secas serán suficientes para saborizar platos de verduras, carne o pescado, mejor en combinación con otras especias. Es posible añadirlas directamente enteras a un guiso o podemos triturarlas en el momento para hacer su versión molida, más fácil de dosificar. Si disponemos de hojas frescas otra opción es añadirlas como aderezo. Para ello hay que separar las hojas bilobuladas, cortar cada una en dos partes retirando el nervio central, y formar pequeños paquetes enrollados. A continuación cortaremos el rollito en una juliana muy fina, lista para añadir al final de la cocción o directamente al servir.La lima kaffir es imprescindible en multitud de platos de la cocina tailandesa y también indonesia, así como de ciertas recetas chinas o indias. Su aroma cítrico tan fresco combina muy bien con verduras, carnes, pescados y mariscos, y también añade un toque muy sabroso a postres y dulces, especialmente los elaborados con frutas.

Gambas al papillote con lima y pimienta verde

INGREDIENTES
  • 30 ud de Gambas
  • 1 trozo de Jengibre fresco
  • 4 ud de Lima
  • Sal
  • 40 ml de Aceite de oliva virgen extra
  • 1 puñado de Pimienta verde en grano
  • Cilantro
  1. 1.

    Para hacer estas gambas al papillote con lima y pimenta verde comenzaremos por pelar las gambas.


  2. 2.

    Con la ayuda de un cuchillo puntilla retiramos el intestino de las gambas, es decir, esa línea negra que tienen a lo largo del cuerpo.


  3. 3.

    Partimos cuadrados grandes de papel de horno, de unos 30 por 30 centímetros de lado más o menos.


  4. 4.

    Pelamos el jengibre y cortamos varias láminas que pondremos en la base del cuadrado de papel.


  5. 5.

    Colocamos por encima las gambas y ponemos un poco de sal.


  6. 6.

    Exprimimos las limas, sacamos su ralladura y ponemos en un bol tanto el zumo como la ralladura.


  7. 7.

    Añadimos el aceite de oliva virgen extra y batimos bien hasta que emulsione ligeramente.


  8. 8.

    Echamos la emulsión de aceite y lima por encima de las gambas.


  9. 9.

    Añadimos las bolitas de pimienta verde y adornamos con unas rodajas de lima y con alguna hoja verde a nuestro gusto: puede ser cilantro, puede ser hierbabuena o trozos de hoja de lima keffir.


  10. 10.

    Cerramos los papeles formando saquitos muy bien cerrados.


  11. 11.

    Metemos en el horno, que ya estará precalentado a 180°C y cocinar durante 7 minutos.

PRESENTACIÓN:

  1. 1.

    Servimos las gambas al papillote con lima y pimienta verde inmediatamente, colocando los saquitos sobre un plato y abriéndolos, pero presentando el saco tal cual.

ALTERNATIVA:

  1. 1.

    En lugar de gambas se pueden usar gambones o langostinos. Y en lugar del horno, este papillote también se puede elaborar en un cesto de silicona en el microondas.

    Gambas al papillote con lima y pimienta verde

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Solo los usuarios registrados que hayan comprado este producto pueden hacer una valoración.