Jengibre Polvo

El jengibre (Zingiber officinale) (kión sin.) (es una planta de la familia de las zingiberáceas, cuyo tallo subterráneo es un rizoma horizontal muy apreciado por su aroma y sabor picante. La planta llega a tener 90 cm de altura, con largas hojas de 20 cm. El jengibre se originó en los bosques lluviosos tropicales del subcontinente indio al sur de Asia, donde las plantas de jengibre muestran una variación genética considerable.​ Como una de las primeras especias exportadas de Oriente, el jengibre llegó a Europa durante el comercio de especias y fue usado por los antiguos griegos y romanos. El jengibre en polvo es estupendo para tratar la tos. Para tratar esta patología debes hacer una infusión, tal como lo especificamos en el punto anterior. Debes tomar esta infusión caliente, y debes agregarle dos cucharadas soperas de miel, y el zumo de medio limón. Esta riquísima infusión es un muy buen remedio que curará tu tos. Otra de las cosas que cura el jengibre son los escalofríos y los síntomas del resfriado. Haz la misma infusión y en lugar de zumo de limón colócale de naranja. Este fruto contiene vitamina C, ideal para curar esta dolencia. La vitamina C y las propiedades que tiene el jengibre en polvo te curarán tu resfrió de inmediato.

Beneficios del JENGIBRE para:

  • La digestión.
  • Las náuseas.
  • Aliviar la gripe.
  • Reducir el dolor.
  • Reducir la inflamación.
  • Reducir el colesterol y mantener niveles de azúcar.
  • Hablar del jengibre (Zingiber officinale) es hablar de salud, desde tiempos inmemoriales se ha utilizado en la medicina natural china y de La India, y también como especia, ofreciendo un potente carácter fragante y de sabor. El nombre original en sánscrito es “Zingebera” o “Sinabera”, que significa “en forma de cuerno”, pasó al persa como “dzungebir” y al griego como “Zingieri”, en latín se convirtió en “Zingiber Officinale”. La raíz de jengibre surge de una planta de la familia de las zingiberáceas, planta herbácea, perenne y rizomatosa que puede alcanzar el metro de altura. Su origen se ubica en el este de Asia y se cultiva en climas tropicales de todo el mundo, China, Japón, la India, Islas del Caribe… se dice que Australia, India y Jamaica cultivan el jengibre de mayor calidad, mientras que la mayoría de jengibre que se comercializa procede de China.
    Este rizoma crece en el suelo horizontalmente y se recolecta cuando las hojas se han secado, desechando las barbas y el resto de tallos, la raíz de jengibre se lava y se deja secar al sol. Esta raíz se puede consumir además de fresco y cuanto más joven más propiedades otorga, en polvo o confitado. El jengibre confitado o gingembrat llegó a Europa a través de los árabes elaborado en los países asiáticos. Se comercializaba en grandes tarros de porcelana llamados ginger jars. Se dice que como era muy caro, Nostradamus elaboró una confitura con la raíz de cardo azul aromatizada con un trozo de jengibre para satisfacer al consumo de forma más económica. El jengibre se puede consumir en múltiples elaboraciones, en infusiones, en panes y repostería, aromatizando salsas, arroces, sopas, carnes, pescados, etc. Es muy utilizado en la cocina japonesa y de la India, y cada vez más en occidente. Ofrece un sabor muy particular, dulce, picante, muy aromático e intenso, es ideal para potenciar otros sabores y es espectacular como limpia el paladar, muestra de ello es el gari o jengibre encurtido con el que acompañan el sushi para el momento en el que vas a cambiar de sabor. Los usos medicinales que se otorgan al jengibre son muchos, ideal para las buenas digestiones, combatiendo náuseas, vómitos o mareos, estimulante de la circulación sanguínea, antiinflamatorio, antioxidante, analgésico, tónico, expectorante e incluso hay estudios en los que se están investigando los posibles efectos beneficiosos del jengibre contra los tumores. Nuestra recomendación es consumirlo, tanto en elaboraciones dulces como en saladas, fresco, en polvo o confitado. Si te resulta de sabor muy potente, empieza incorporando pequeñas cantidades, la raíz fresca es mejor que sea joven, se pela en el momento de consumirla y después durante la cocción pierde parte de su sabor picante. Puedes encontrarla en las fruterías bien surtidas, incluso en las que hay en las grandes superficies. Para saber que está fresca, al partirla debe crujir y mostrar un color amarillo pálido limpio, si no, es que ha empezado a envejecer.

    Receta de Galletas de jengibre1/2 kg de harina (aprox.)

    • 1/2 kg de harina (aprox.)
    • 100 gr de azúcar
    • 1 cucharada de levadura
    • 1 cucharadita de jengibre polvo
    • 250 gr de mantequilla
    • 50 gr de manteca
    • 250 gr de melaza refinada
    • Para decorar:
    • 1 mandarina
    • hojas de menta

    Elaboración de la receta de Galletas de jengibre:

  • Vierte la harina (reserva un poco) sobre la mesa. Haz un pequeño hueco en el centro y añade el azúcar, la levadura, el jengibre, la mantequilla, la manteca y la melaza. Trabaja a mano mezclando todos los ingredientes suavemente hasta conseguir una masa compacta (si hiciera falta, añade un poco más de harina).

     

  • Envuelve la masa en un film de plástico e introduce en el frigorífico durante 2 horas para que repose y se endurezca un poco.
    Retira del frigorífico y extiende con un rodillo. Corta las galletas con un papel antiadherente. Hornea a 160-170ºC durante 8-10 minutos.

    Sirve en un plato y adorna con la mandarina y unas hojas de menta.

    Consejo:

    La melaza es un líquido más o menos viscoso, de color pardo oscuro y sabor muy dulce que queda como residuo en la fabricación del azúcar de caña o remolacha. Es ideal para mejorar la fermentación y el color de los panes integrales. En la repostería y panadería anglosajona es un ingrediente muy apreciado.

    Receta de Galletas de jengibre

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