Mostaza Dijon

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Las mostazas se diferencian según qué tipo de granos se utilice (blanco, negro, gris) y cuáles sean los productos que se agreguen en su elaboración.

Según destaca Natursan.net, entre los diferentes tipos de mostaza debemos destacar la de Dijon, descendiente de la receta más antigua pasta de mostaza y oriunda de esa localidad francesa. Se elabora con granos de mostaza negra y gris, vinagre, vino blando y especias. Esta mostaza, de color amarillo pálido, se caracteriza por su sabor picante y ácido.

La mostaza de Burdeos o bordelesa es de coloración más oscura y su sabor es más suave. Suele elaborarse con azúcar, sal, vinagre y especias, generalmente estragón. La mostaza dulce proviene de Alemania adquiere su sabor de la mezcla de los granos de mostaza con melaza, caramelo o miel.

La mostaza inglesa es también muy famosa. Tiene un tono más oscuro y su sabor es fuerte y picante, ya que se elabora con granos negros, granos blancos y cúrcuma. De esta variedad desciende la mostaza americana o ballpark mustard, de sabor más suave y típico aderezo de sus tradicionales hot dogs. Está hecha a base de granos blancos, vinagre, sal, azúcar, hierbas y especias.

Otras variedades de mostaza son Mostaza de Boujolais, Mostaza de Bénichon, Löwensef o Mostaza del león, Mostaza de cassis, mostaza de Reims, mostaza a la pimienta y mostaza china. Incluso el wasabi, típico de la cocina japonesa, deriva de esta planta.

Los beneficios de la mostaza

La mostaza posee muchas propiedades naturales, especialmente gracias a los minerales que aporta. Posee potasio que es beneficioso tanto para nuestro sistema nervioso como para la digestión y la musculatura.

También contiene fósforo, vital para el funcionamiento de los riñones y del corazón. Otro beneficio de mostaza es su aporte de calcio (muy importante para la salud de los huesos y los dientes) y de magnesio.

La mostaza aporta también vitamina C, lo que le da propiedades antioxidantes y protectoras de la vista, la piel y del aparato respiratorio. La ingesta de mostaza durante la menopausia es muy recomendable para disminuir sus síntomas.

Ayuda a tratar la hipotensión

La hipotensión ocurre cuando la presión arterial se encuentra más baja de lo considerado como normal. Esto significa que los latidos del corazón tienden a tener un ritmo más lento de lo habitual.

Por eso la hipotensión puede dar lugar a desmayos y mareos, porque ni el corazón, ni el cerebro ni en definitiva el resto de los órganos reciben la cantidad de sangre necesaria.

En este sentido, la mostaza ayuda a tratar la hipotensión de forma natural ya que presenta una capacidad natural sumamente interesante para estimular la circulación sanguínea y aumentar la presión arterial.

Útil en caso de resfrío y gripe

Aplicada en forma de baños la mostaza es muy interesante para el tratamiento del resfrío y de la gripe, especialmente cuando sus semillas son consumidas a cucharadas dos veces al día.

Por otro lado, aplicada en forma de cataplasma en el pecho actúa para el tratamiento natural de diferentes problemas respiratorios, como por ejemplo el asma o la congestión nasal.

Ayuda a prevenir el estreñimiento

La mostaza es rica en mucílagos, que ayudan a actuar de forma natural contra el estreñimiento gracias a que actúa como un laxante natural, con efectos laxantes suaves eso sí.

  • Mostaza bordelesa o de Bordeaux: Elaborada en la región de Burdeos, es más dulce que las otras debido a que es fabricada con jugo de uva. De color oscuro pero de sabor suave, mezcla de vinagre y especias. Es ideal para salsas oscuras y marinadas.
  • Mostaza de Dijon: Procedente de la región francesa de Dijon es más amarillenta que cualquier otra variedad. Es el primer tipo de mostaza que se preparó tal como la comemos actualmente (en forma de pasta). Su sabor es fuerte y algo picante, la textura suave y untuosa al paladar.
  • Mostaza inglesa: elaborada con unas semillas diminutas que por su sabor, picante y aromático, son muy apreciadas. Su sabor es más fuerte y de un color más oscuro. Se compone de granos de mostaza negros y blancos molidos con una pizca de cúrcuma, y se utiliza como acompañamiento de carnes asadas como el famoso roastbeef o para la elaboración de carnes en salsas. También se suele consumir, con un toque picante, como acompañamiento de pescados ahumados.
  • Mostaza americana: Quizás la más introducida por ser un acompañamiento habitual de hot dogs y hamburguesas. La cocina americana ha llegado a todos los rincones del mundo con su mostaza en bote, suave y cremosa salsa de color amarillo y más dulce que la mostaza europea. También es idónea para barbacoas y asados.
  • Mostaza de Meaux o a la antigua (moutarde à l’ancienne): Esta crema con una textura terrosa de semillas sin estar totalmente trituradas tiene un aspecto granuloso y un sabor muy suave. Quizás esta es la que menos me gusta pero para acentuar y dar fuerza a una salsa es estupenda. Incluso para acompañar pescados suaves.
  • Mostaza alemana: Crema granulosa y de sabor muy fuerte. Perfecta como acompañamiento a sus carnes como el codillo o la amplia variedad de salchichas alemanas y centroeuropeas: bockwurts, bratwurst, frankfurter, wienerwust, blutwurst, bierwurst…
  • Mostaza de Hierbas: Más que un tipo es una mostaza al gusto, con las hierbas aromatizadas que más te gusten: perejil, cilantro, albahaca, estragón, menta, hierbabuena, pimienta verde, limón, miel… Son las que mejor van para los aliños de ensaladas y para napar pescados al horno. Imaginación al poder.

    Escalopines de ternera a la mostaza de Dijon

Ingredientes

 

4 escalopines de ternera
1 cebolla
1 diente de ajo
100 ml. de vino blanco
200 ml. de nata líquida
1 cucharada de mostaza de Dijon
pimienta negra recién molida y aceite de oliva.

Pica la cebolla y el ajo. A continuación, sofríelos en una sartén con un poco de aceite de oliva.
Cuando la cebolla esté bien tierna y haya adquirido una apariencia translúcida, añade la mostaza y, acto seguido, el vino blanco.
Sube la intensidad del fuego para que se evapore el alcohol del vino blanco.
Ahora añade la nata líquida, baja el fuego y deja cocinando suavemente hasta conseguir una salsa suave y cremosa.
En el último momento, pon a punto de sal y pimienta.
Salpimenta los escalopines de ternera y cocínalos a fuego vivo en una sartén antiadherente con unas gotas de aceite de oliva. No los hagas demasiado, pues deben quedar bien jugosos.
Sirve los escalopines al momento en un plato o fuente y salsea con la salsa de mostaza.

Escalopines de ternera a la mostaza de Dijon

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