Pimentón Dulce

Es la especia obtenida de la molienda de diferentes variedades de pimientos rojos previamente desecados. También se le conoce como Paprika, sobre todo en países anglosajones y balcánicos. Su sabor es suave y casi dulce, pudiendo variar en algunos matices que se adquieren durante el proceso de secado, y que dependen de factores como el tipo de leña utilizado o cuánto estuvo expuesto al humo. Es originario de América del Sur, y fue introducido en Europa luego del descubrimiento de América. Su uso en España está muy arraigado y es un ícono de su gastronomía; de hecho, su cultivo se ha desarrollado tanto desde el siglo XVI, que tienen dos variedades con denominación de origen, y son el pimentón de La Vera (con un aroma ahumado muy característico) y el de Murcia.A la manera de España se utiliza mucho en tortillas, arroces, embutidos y estofados. Serbios y húngaros lo utilizan mucho en su cocina, siendo uno de los ingredientes más apreciados, por ejemplo en el goulash. En el norte de África se utiliza para resaltar y aromatizar el hummus (puré hecho a base de garbanzos) y el baba-ganoush (una preparación similar, a base de berenjenas) El pimiento se usa en multitud de platos. En especialidades regionales como la paella valenciana da un toque colorista. Es un ingrediente básico de la samfaina catalana, el pisto vasco o el gazpacho andaluz. Y a las lentejas castellanas el pimentón de la Vera les otorga su característico sabor. En la cocina internacional no es menos habitual. Adaptable y humilde, el pimiento constituye asimismo un buen comodín en la mesa. En verano combina y da un contraste de color a las ensaladas de hoja, en las que puede mezclarse pimiento rojo y verde. A taquitos en ensaladas veraniegas de legumbres refresca, alcaliniza y facilita la digestión. Como guarnición otoñal en un plato de setas con arroz o cuscús, es excelente asado al horno. De nuevo asado, pero con berenjena, da lugar a una de las recetas más populares en tierras catalanas, la escalivada.

El pimiento (género Capsicum, de la familia de las solanáceas) procede de América del Sur, donde se cultivaba desde tiempos anteriores a la cultura inca, entre el 5200 y el 3400 aC. Los indígenas lo llaman chilli –en náhuatl– o ají –en taíno caribeño–, pero Colón lo bautizó como pimiento porque creía que, siendo el condimento más picante que la pimienta, que ya conocía, debía de tratarse de la variedad “macho”. Pero pimienta y pimiento no tienen botánicamente nada que ver. Posee un alto contenido en agua y proporciona un bajo aporte calórico (20 calorías/100 g) con una concentración significativa de micronutrientes y fibra, que produce sensación de saciedad.

UNA DE LAS MEJORES FUENTES DE VITAMINA C

100 g de pimiento rojo fresco aportan nada más y nada menos que 190 mg de vitamina C, más del triple que las naranjas. El pimiento fue precisamente el alimento a partir del cual el químico húngaro Albert Szent-Györgyi sintetizó esa vitamina en el año 1928, lo cual le valdría el Premio Nobel de Medicina y Fisiología una década más tarde. También destacan en betacaroteno, precursor de la vitamina A, y otra vitamina liposoluble y antioxidante que suele escasear en los vegetales bajos en grasas: la vitamina E. Este cóctel antioxidante y protector viene acompañado de vitamina B6, ácido fólico, flavonoides, ácidos orgánicos y salicilatos de efecto antiinflamatorio. Todo ello contribuye a proteger la vista, el aparato digestivo y la salud cardiovascular; favorece la diuresis y la eliminación de toxinas, y refuerza las defensas antioxidantes del organismo. Los pimientos se recomiendan en dietas de adelgazamiento.

SON MUY DIGESTIVOS

La fibra evita el estreñimiento, previene el cáncer de colon y contribuye a controlar las tasas de colesterol y de azúcar en sangre.

PICANTE AFRODISIACO, ANTIBIÓTICO Y ANALGÉSICO

El elemento más característico de la composición de los pimientos, en las variedades picantes, no es un nutriente sino un alcaloide, el 8-metil-N-vanillil-6-nonenamida, que es la denominación química exacta de la capsaicina, responsable de la sensación de quemazón en la boca. La capsaicina es, en primer lugar, un antibiótico natural bastante eficaz. Por eso los alimentos preparados con guindillas se conservan mejor. En segundo lugar, tiene efecto analgésico. Al parecer reduce la disponibilidad del mensajero químico del dolor –denominado substancia P– de forma tan eficaz que se utiliza en tratamientos postoperatorios y en casos de artritis. Al contrario de lo que se pensaba hasta hace poco, el pimiento picante no resulta perjudicial para personas con problemas de estómago en general: en cantidad moderada favorece la digestión, pues estimula la mucosidad estomacal y la función de la vesícula biliar.  Por si fuera poco, también es afrodisiaco. Así lo consideraban los aztecas, por sus formas, colores y el calor interno que producen.Ahora se sabe que en dosis adecuadas, una vez superado el dolor, el picante induce la producción de endorfinas en el cerebro, relacionadas con la sensación de bienestar.Activa además la circulación sanguínea, estimula el tracto génito-urinario y mejora la fertilidad masculina.

Goulash Húngaro

Ingredientes:

25 gramos de manteca mantequilla
3 cebollas grandes peladas y picaditas
4 patatas peladas y troceaditas
1 kilo de carne para guisar de cerdo o vacuno, cortada a trocitos
harina
3 tomates maduros y rallados
1 litro y medio de caldo de carne
2 cucharadas de tomate concentrado
1 cucharada de paprika (pimentón dulce)
sal y pimienta molida
El goulash húngaros un plato cocinado a base de especias, con carne de cerdo, cebollas, pimiento y pimentón. Como bien dice su nombre, este plato es originario de Hungría, aunque hay muchas variantes de este estofado en otros países. Se considera una comida casera y fácil de elaborar y con ingredientes sencillos. El único problema que presenta este plato es que necesita mucho tiempo de cocción, su carne. A pesar de su sencillez y de sus orígenes humildes, se suele servir en muchísimos restaurantes del país.
Para hacer este plato, necesitaremos una olla de barro. La pondremos al fuego y le echamos la manteca o mantequilla. A continuación, añadiremos la carne salpimentada y enharinada y freiremos hasta tenerla doradita. Seguidamente, añadiremos las cebollas picaditas y dejaremos rehogar.
Espolvorearemos con la paprika, moveremos y añadimos los tomates rallados y el concentrado de tomate y le daremos unas vueltecitas en la olla, regaremos con el caldo de carne y dejaremos cocer a fuego medio durante 1 hora u hora y cuarto.
Pasado el tiempo, añadiremos las patatas troceaditas y dejaremos hasta que estén tiernas. Si vemos que nos falta caldo, añadiremos agua , rectificaremos de sal y pimienta y serviremos bien calentito nuestro goulash húngaro.
Receta Goulash húngaro | CyC

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