Piñon Arabe

Categoría:

Pequeña semilla oblonga, extraída de la piña del pino piñonero, árbol de la familia de las pináceas que crece en las regiones mediterráneas. Rodeado de una cáscara dura, el piñón está alojado entre las escamas de la piña. Es muy energético (670 kcal o 2,800 kJ por cada 100 g) y rico en ácidos grasos insaturados (de hecho se vuelve rancio con bastante facilidad), en glúcidos, en magnesio y en potasio. Su sabor recuerda al de la almendra, aunque a veces es más resinoso e ­intenso. A veces se consumen los piñones al natural, una vez pelados, con otros frutos secos, pero en general se tuestan en un sartén y se utilizan en pastelería (bizcochos, galletas, macarrones) o en cocina. A menudo aderezan el arroz en la India y en Turquía, donde realzan asimismo a los mejillones rellenos, así como los rellenos de ave y las albóndigas de cordero, como en el Líbano. En Italia, los piñones se emplean en salsas (por ejemplo, en el pesto) para aderezar la pasta, las farsas de pescado, para complementar una tortilla o realzar un pollo salteado. En Provenza se emplean en preparaciones de charcutería, en la torta de acelgas nizarda y en las ensaladas de crudités con aceite de oliva. El piñón es la semilla propia de las especies del género Pinus (familia Pinaceae), procedente de las piñas, y no es, como frecuentemente se cree o se dice, un fruto. Una veintena de especies de pino producen piñones suficientemente grandes como para que su recolección sea productiva; en otras especies, aunque también comestibles, son demasiado pequeños y sin valor para la alimentación humana. En Sudamérica, específicamente Chile y sur de Argentina, se usa la semilla del Araucaria araucana, la cual es más grande, harinosa y no tiene una cáscara tan dura como el piñón europeo. Los piñones están cubiertos por una cáscara dura, más o menos gruesa dependiendo de la especie. El nutrimento se almacena en el tejido del gametófito femenino que mantiene el embrión en desarrollo (esporófito) en el centro. En sentido culinario, los piñones son frutos; sin embargo, en sentido botánico, son semillas y, a pesar de ser gimnospermas, carecen de carpelo exterior.En general, en la cocina mediterránea se añaden con frecuencia a la carne, al pescado, en ensaladas, en platos de verduras y también a dulces y postres. En la gastronomía catalana y valenciana se usan a menudo tanto en recetas dulces, como la coca de piñones o los panellets, como ensalada, como las espinacas a la catalana. Son un componente esencial de una salsa italiana, el pesto. En el suroeste francés se utilizan típicamente en la ensalada landesa. En Grecia y en el Magrebse utilizan, entre otros postres, para algunas variedades de Baclava. En España existe la creencia de que el consumo continuado y sostenido en el tiempo potencia la creatividad de los individuos.En el sur de Chile y Argentina su uso es común especialmente dentro de la cultura mapuche; de este piñón se elabora harina, para posteriormente elaborar pan. También se consume cocido, frito, en conserva, etc. Asimismo, los frutos que produce presentan un alto contenido de aceite apropiado para ser utilizado como biodiésel. En Perú se declaró de interés nacional la instalación de plantaciones de este cultivo para la generación de biocombustible.1

Arroz basmati con pasas y piñones

Ingredientes para una persona

100 gramos de arroz basmati, 25 gramos de pasas, 15 gramos de piñones, 1/4 de cebolla, 1 cucharada de aceite de oliva, una pizca de curry, una pizca de canela y sal.

Preparación.

Muy sencilla: se pone a cocer la pasta (15 minutos) en un cazo con agua y un poco de sal. Mientras el arroz se cuece metemos las pasa 5 minutos en un bol con agua templada para que cojan volumen. Echamos una cucharada sopera de aceite en la sarten y doramos los piñones, acto seguido los apartamos y pasamos a rehogar la cebolla bien picadita. Cuando la cebolla esté algo dorada echamos el arroz ya cocido y escurrido. Se deja con fuego suave 2-3 minutos y se va añadiendo la canela y el curry (no pasarse que luego toma mucho sabor). Se añade por último los piñones y las pasas y ya tenemos nuestro arroz.

Para comer.

Como primer plato es perfecto seguido de unos filetes de pechuga. Al ser un plato muy rico en hidratos de carbono podemos hacerlo para esos días de entrenamiento aeróbico extensivo, donde acabamos con las reservas de energía por los suelos. También es buen plato para después de una competición para recuperar o antes (3 horas antes), para llenar a tope las reservas. Las pasas dan un punto muy bueno de azúcares que proporcionan energía al instante y los piñones y especias le dan un sabor diferente al arroz que estamos acostumbrados a comer. Un plato muy apetitoso y ligero que es todo un top ten para el deportista. Como podéis ver los porcentajes de macronutrientes son perfectos con respecto a las recomendaciones: muchos hidratos de carbono, pocas grasas (sobre todo a base de grasas monoinsaturadas con el aceite de oliva) y su ración correspondiente de proteínas.

Arroz basmati con pasas y piñones. Receta Saludable

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Solo los usuarios registrados que hayan comprado este producto pueden hacer una valoración.